Hace unos días vi un video de un usuario de Reddit que mostraba una ENORME fila para tomarse una foto con Hulk Hogan (199 USD) y Ric Flair (299 USD).
Primero pensé que era ridículo hacer fila por horas, y peor aún, pagar por una fotografía y quizá unos segundos de interacción con ellos. Pero después caí en la realización que hay personas dispuestas a pagar y esperar.
Cada uno de nosotros le damos el valor a las cosas, y si el dinero te puede abrir las puertas a esas experiencias, pues ahí está.
No sé si es lo más inteligente, pero hay personas que pueden comprar unos segundos de micro-felicidad al conocer a sus héroes de la infancia.
Es que, como bien dices, el dinero nos da acceso a aquello que cada uno considera importante. Por ejemplo, en mi caso valoro el tiempo que puede «comprar», porque creo firmemente que es el elemento más valioso de la vida; pero igualmente significativo puede ser conocer en persona a una persona relevante para ti, por lo que el importe estará bien empleado.
El quid del artículo estriba en que, por desgracia, en muchas ocasiones el dinero acaba siendo el intermediario para demasiados tipos de transacciones, incluso sociales, que imponen su disfrute de antemano.
Muchas gracias por el ejemplo y el apunte, realmente interesante al abrir otra perspectiva al respecto.
Gracias por la reflexión tan necesaria. El dinero es un inconveniente necesario para el contexto que hemos creado para desarrollar nuestra vida. El problema para mí se da cuando la moneda de cambio se convierte en un fin en sí misma, es ahí donde el objetivo final de nuestra existencia se reduce al absurdo. Por otro lado, en la vida cotidiana hay que elegir entre ahorrar dinero o ahorrar tiempo, basta mirar detalles insignificantes como hacer la compra o arreglar algo en casa (o pagas para que lo arreglen o lo haces tú mismo). Ya se sabe, elegir es renunciar.
Miy bien visto: cada elección conlleva una renuncia. Quizá el problema fundamental con el dinero es que su posesión no nos viene concedida de antemano, por lo que la elección gana en complejidad dada la estructura económica que nos hemos dado.
Pero, en efecto, y aunque para poder renunciar haya que poseer, lo cierto es que en muchos casos ni siquiera bajo ese prisma consideramos el dinero como lo que es: una herramienta.
Y por todo eso practicar el agradecimiento es tan importante. Darnos cuenta de todo lo que tenemos y que posibilita que escojamos pasar una tarde de ocio leyendo un libro, por ejemplo, es un lujo. La mente tiende a buscar lo que aún falta en lugar de disfrutar de lo que ya tiene.
Creo que la cuestión principal es comprender el contexto en el que estamos y actuar con juicio. Que unas creencias de lujo impongan un pensamiento positivo no es tan importante como entender la situación social para darnos cuenta de que el dinero, guste o no, es un elemento indispensable para vivir en un entorno capitalista. A partir de ahí, valorar con lógica y coherencia nuestros valores, deseos y necesidades nos puede otorgar cierta visión de conjunto.
Bien visto. Como dice la protagonista de la novela de Tergit, básicamente cambia la posibilidad que tenemos de gestionar el tiempo, lo cual abre muchas puertas (para solucionar problemas, entre otras cosas).
Como apunte prescindible: no sé si el dinero da la felicidad, pero de lo que sí que estoy seguro es que no tener lo mínimo necesario sí que te la quita.
A veces damos por sentadas ciertas comodidades cuando en verdad son privilegios económicos. Siempre hay que tener conciencia de las propias ventajas.
No lo podría haber dicho más claro, Daniel. Estoy completamente de acuerdo con tu resumen. Un saludo.
Hace unos días vi un video de un usuario de Reddit que mostraba una ENORME fila para tomarse una foto con Hulk Hogan (199 USD) y Ric Flair (299 USD).
Primero pensé que era ridículo hacer fila por horas, y peor aún, pagar por una fotografía y quizá unos segundos de interacción con ellos. Pero después caí en la realización que hay personas dispuestas a pagar y esperar.
Cada uno de nosotros le damos el valor a las cosas, y si el dinero te puede abrir las puertas a esas experiencias, pues ahí está.
No sé si es lo más inteligente, pero hay personas que pueden comprar unos segundos de micro-felicidad al conocer a sus héroes de la infancia.
Es que, como bien dices, el dinero nos da acceso a aquello que cada uno considera importante. Por ejemplo, en mi caso valoro el tiempo que puede «comprar», porque creo firmemente que es el elemento más valioso de la vida; pero igualmente significativo puede ser conocer en persona a una persona relevante para ti, por lo que el importe estará bien empleado.
El quid del artículo estriba en que, por desgracia, en muchas ocasiones el dinero acaba siendo el intermediario para demasiados tipos de transacciones, incluso sociales, que imponen su disfrute de antemano.
Muchas gracias por el ejemplo y el apunte, realmente interesante al abrir otra perspectiva al respecto.
Un saludo.
Me has recordado la frase de Groucho: «¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!» :)
En la comedia se encuentra la sabiduría, desde luego.
Gracias por la reflexión tan necesaria. El dinero es un inconveniente necesario para el contexto que hemos creado para desarrollar nuestra vida. El problema para mí se da cuando la moneda de cambio se convierte en un fin en sí misma, es ahí donde el objetivo final de nuestra existencia se reduce al absurdo. Por otro lado, en la vida cotidiana hay que elegir entre ahorrar dinero o ahorrar tiempo, basta mirar detalles insignificantes como hacer la compra o arreglar algo en casa (o pagas para que lo arreglen o lo haces tú mismo). Ya se sabe, elegir es renunciar.
Saludos
Miy bien visto: cada elección conlleva una renuncia. Quizá el problema fundamental con el dinero es que su posesión no nos viene concedida de antemano, por lo que la elección gana en complejidad dada la estructura económica que nos hemos dado.
Pero, en efecto, y aunque para poder renunciar haya que poseer, lo cierto es que en muchos casos ni siquiera bajo ese prisma consideramos el dinero como lo que es: una herramienta.
Y por todo eso practicar el agradecimiento es tan importante. Darnos cuenta de todo lo que tenemos y que posibilita que escojamos pasar una tarde de ocio leyendo un libro, por ejemplo, es un lujo. La mente tiende a buscar lo que aún falta en lugar de disfrutar de lo que ya tiene.
Creo que la cuestión principal es comprender el contexto en el que estamos y actuar con juicio. Que unas creencias de lujo impongan un pensamiento positivo no es tan importante como entender la situación social para darnos cuenta de que el dinero, guste o no, es un elemento indispensable para vivir en un entorno capitalista. A partir de ahí, valorar con lógica y coherencia nuestros valores, deseos y necesidades nos puede otorgar cierta visión de conjunto.
Gracias por pasaros a comentar.
El dinero cambia el tipo de problemas a resolver en la vida
Bien visto. Como dice la protagonista de la novela de Tergit, básicamente cambia la posibilidad que tenemos de gestionar el tiempo, lo cual abre muchas puertas (para solucionar problemas, entre otras cosas).
Gran artículo, y muy necesario recordarlo.
Como apunte prescindible: no sé si el dinero da la felicidad, pero de lo que sí que estoy seguro es que no tener lo mínimo necesario sí que te la quita.
Condición necesaria, al menos un minimo, pero no suficiente.
Exacto, Miguel. También soy de la opinión de que el dinero no trae la felicidad, pero no tenerlo causa muchos disgustos, por desgracia.